miércoles, 14 de marzo de 2012

Our little group has always been and always will until the end

Aaron estaba riéndose solo, delante de su móvil, le divertía cabrear a la gente, aunque nunca lo hacía con malicia, simplemente le hacían reír sus reacciones. Hacía horas que ya estaba despierto, el viernes no habían hecho gran cosa y tenía ganas de divertirse un rato, además era sábado y lo que era más importante el lunes no tenía nada aparte de clase. A pesar de que le encantaba tontear con las drogas, era un chico responsable y tenía muy claro que su futuro dependía de él. Aaron se levantó de la silla del ordenador y apagó la pantalla y se dirigió al comedor. La mesa ya estaba puesta.

-Aaron ven aquí, ayúdame - dijo su madre desde la cocina.
-Voy mamá un segundo.
Aaron dejó el móvil encima del sofá y se dirigió a la cocina.

-¿Te acabas de levantar? - le preguntó su madre mientras acababa de preparar la ensalada.
-Que va, llevo rato ya despierto, he acabado la practica de la uni, esta tarde he quedado me pasará a buscar Nai en coche -contestó él mientras cogía la ensalada y se la llevaba a la mesa.
-¿Ya tiene coche?
-Si mamá, ya tiene coche, lleva teniéndolo desde agosto - respondió Aaron de manera tranquila.
Finalmente se sentó la familia entera a la mesa mientras en el sofá vibraba el móvil de Aaron.
Naiara estaba estirada en el sofá de su casa esperando que Aaron respondiera a sus mensajes, pero no lo hacía así que se levantó, fue a su habitación cogió una toalla y se dirigió al baño, se ducharía antes de comer. No obstante su madre la detuvo en el camino.

-¿Vas a ducharte?
-Es obvio mamá - dijo ella con prisas por entrar en el cuarto de baño.
-Pues ahora no, primero comemos después ya te ducharas, que la comida ya esta hecha - le replicó su madre.

A regañadientes Naiara dejó la toalla en su habitación y bajó las escaleras hacia el comedor. Miró su móvil una vez más y una sensación agradable le recorrió el cuerpo que se reflejó en una sonrisa al ver el mensaje de Aaron “yo también tengo ganas de verte preciosa”. Con esas palabras Naiara podía ser feliz hasta las seis menos diez de la tarde que sería cuando pasaría a recoger a Aaron. Así pues con una sonrisa bobalicona en la cara se sentó en la mesa. Su sonrisa no duró demasiado cuando se percató de lo que había para comer. Verdura.
Edgar hacia rato que estaba sentado en el banco esperando a que llegasen los demás, como no tenía nada mejor que hacer empezó a liarse un mai. Mientras fumaba comenzó a darle vueltas a las cosas, había algo que le carcomía el interior hacía tiempo que lo pensaba y la cosa era que no había tenido novia ni una sola vez, al menos él lo consideraba así, se preguntaba cuando sucedería y aunque parecía una cosa trivial por la que preocuparse a él si le preocupaba. 

-¡Edgar! - Naiara apareció con una sonrisa y a su lado Aaron.
-Hola - saludó este mientras se sentaba al lado de Edgar - ¿y esas dos?
-Karen me ha dicho que Audrey se estaba acabando de peinar, vendrán en moto - respondió Edgar.
-¿Karen esta en el pueblo? - preguntó Naiara.
-Eso parece, sino, no hubiese quedado - respondió Aaron a la vez que le daba un calo al porro que se acababa de liar Ed.

Se empezó a oír el motor de una moto, todos reconocieron el sonido, Audrey y Karen acababan de llegar.

-La mato ¿tu te crees que se pone a ducharse y arreglarse a las cinco sabiendo que habíamos quedado a las seis? - dijo Karen nada más bajarse de la moto.
-Aaaai coño, déjame en paz encima que te llevo - se quejó Audrey.
-Encima que te espero, podía haberme ido sola y llegar a tiempo.
-¡Pero no lo has hecho! - replicó Audrey ya harta.
-Claro que no, prefiero que me lleves en moto jajajaj - dijo Karen mientras se acercaba al banco y se apoderaba del mai dándole una profunda calada.
-Y tu querías quedar a las cinco - dijo Aaron entre risas.
-Iros todos a la mierda... - dijo entre dientes Audrey.

Aaron se levantó y se dirigió hacia Audrey la cual estaba acabando de guardar los guantes en la moto.

-¿Sabes que tengo? - preguntó Aaron con una sonrisa.

Audrey miró a Aaron extrañada y negó con la cabeza mientras cerraba el asiento de la moto y se dirigía hacia el banco.

-Esto - dijo al mismo tiempo que cogía la mano de Audrey y se la estrechaba.

-¿pero que coño ha...? - Audrey no terminó la frase al notar el roce del plástico en la mano.

Audrey se giró contra la pared y observo el chivato con anfetaminas que le acababa de dar Aaron.

-Aaron... - dijo mientras se acercaba a él - ¡¿QUE COÑO ES ESTO?! - gritó mientras le tiraba el chivato a la cara.
-¡Pero que...
-¡SABES PERFECTAMENTE QUE NO ME METO ESO! - dijo señalando las anfetas ahora en el suelo.

Edgar se levantó del banco y cogió a Audrey de los hombros.

-¡EH! - gritó Edgar - Tranquilizate ¿vale?
-Audrey tía que no pasa nada, son anfetas, ni que fuera heroína - dijo Karen mientras se levantaba y le acercaba el porro a Audrey. - Va, mátalo.
Naiara se levantó del banco y cogió las anfetaminas del suelo.

-¿Cariño me acompañas a comprar algo de merienda? - le preguntó a Aaron.

Él asintió con la cabeza y siguió a Naiara en silencio.
Aaron no acababa de entender el revuelo que había ocasionado y porque Audrey se había puesto de esa manera tan agresiva, aunque claro, Audrey ya era agresiva de por si.

-Aaron, ¿no te acuerdas de lo que le paso a Audrey con las anfetas? - preguntó Naiara.
Aaron no contestó, se puso a rebuscar entre sus recuerdos algo que relacionase a Audrey con las anfetaminas y aunque recordó cualquier otra mala experiencia que pudiera haber tenido con alguna otra droga ninguna eran las anfetaminas.
-¿Cariño? - Naiara lo sacó de sus pensamientos.
-Pues no, no recuerdo nada de anfetaminas que sentarán mal a Audrey, de hecho no recuerdo que las probase - dijo Aaron encogiéndose de hombros.
-Eso es porque tu hace relativamente poco que la conoces, Audrey tubo una mala experiencia con las anfetas, se metió unas cuantas para poder mantenerse despierta para estudiar y hacer un examen y casi le da algo - le explicó Naiara.
-Si yo no estaba cuando pasó porque me lo reprocha, no tiene sentido - Aaron seguía dandole vueltas a la cabeza.
-¿Nunca te lo contó? - preguntó Naiara.
-Puede, cuando hablo con Audrey pocas veces es seriamente - dijo Aaron pensativo.
-Lo que pasa es que con Audrey solo te colocas o te emborrachas - le recriminó Naiara.
-Que va... Anda, entra a comprar la merienda te espero fuera - dijo Aaron mientras le daba un beso a Naiara.

Naiara le devolvió el beso con una sonrisa y entro a la pastelería.
Karen miraba a Audrey, era su mejor amiga, se conocían desde los tres años y allí estaba ella cabreada porque le habían dado anfetaminas en lugar de speed. Karen no sabía que diferencia debería haber entre una cosa y la otra, lo único que sabía es que Audrey había tenido una mala experiencia con las anfetas y con el speed no, pero al fin y al cabo las dos cosas eran drogas, Karen estaba segura de que si el mal viaje hubiese sido con speed también le hubiera cogido repulsión a este. Audrey era así, si le cogía manía a una cosa, esa ya no la volvía a tocar. Eso pero no se podía aplicar ni al alcohol ni al tabaco ni a la maria. Todos habían tenido alguna experiencia mala con el alcohol o la maria, no obstante ahí estaban con un piti o un peta en la mano casi siempre.

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Y esto es todo por hoy, se que dije que publicaría cada Jueves pero a la mierda publicaré cuando a mi me de la gana, y no hay adelanto porque realmente tengo que ponerme a escribir, ando un poco liada.

Lita.

jueves, 23 de febrero de 2012

Stupid and Contagious

El día se presentaba gris. El día empezaba a las doce de la mañana para Karen, se lo podía permitir de todas formas era sábado. Como de costumbre lo primero que izo fue quitarse los cascos y apagar la música, mirar que se cocía en twitter e ir a prepararse un café. Cuando se dirigió al salón todavía adormecida con el café en la mano miró por la ventana. Vaya mierda de sábado, fue el primer pensamiento que cruzó la mente de Karen y enseguida lo tuiteó. 

-Tienes un vicio con eso.
-Calla, lo sé, déjame vivir... y hazte una cañita - dijo Karen a su compañero de piso.
-Háztela tú - contestó él mientras seguía jugando a la play.
-Después no te quejes si la boquilla no es la que a ti te gusta.

Cogió el grinder, el chivato de maria y empezó a grindar mientras Xus refunfuñaba porque la boquilla no iba a ser de su gusto.
Karen cogió el móvil mientras se fumaba su recién liado peta, se dispuso a leer la conversación de whatsapp que mantenía con su grupo de amigos, pero paró rápido, se limitó a añadir un “xd” para hacerse notar y continuo fumando. 
Fumar mientras tomaba un café para despejarse, no tenía sentido, sin embargo empezaba a ser una costumbre desde que se mudó al piso de estudiantes.
Karen dejo ir una sonrisa cuando leyó lo que acababa de enviar Audrey. Seguramente no tenía tanta gracia, pero cuando vas colocado todo parece más divertido y más si conoces a Audrey y puedes imaginar sus reacciones.
Audrey estaba desesperada y muy cabreada esa mañana, el maldito despertador no había sonado. Puntualicemos, ella creía que no había sonado pero lo más seguro es que si lo hiciera y ella ni si quiera se había enterado. A pesar de que era sábado, quería haberse levantado temprano para poder estudiar algo de química o acabar los deberes de matemáticas, pero como sus planes ya estaban frustrados y se acercaba la hora de comer simplemente desechó la idea de ponerse a estudiar, decididamente abrió su portátil y se dedico a mirar alguna que otra serie. Audrey estaba enganchada a varias series de animación japonesa, al igual que Edgar pero él en menor medida.
-¡AAAAAAAAAAAAAUDREY! - la madre de Audrey la llamó desde el piso de abajo de su casa.
De mala gana Audrey contestó.
- ¡¿QUÉÉÉÉÉ?!
-¡AAAAAAAAAAAAUDREY!
-¡¿QUÉÉÉÉÉÉÉÉÉ?!
-¡AAAAAAAAAAAAAAAAAUDREY!

Cabreada Audrey se levantó de la cama abrió la puerta de la habitación y se asomó al pasillo al grito de “¡¿QUÉ COÑO QUIERES AHORA?!”
-¡A comer, va baja! - contestó al fin su madre.
-Pesada de mierda - refunfuñó Audrey para si, mientras ponía en pausa la serie y se dirigía al comedor
-AAAAAUDRE...
-¡QUE SI COÑO, TRANQUILIDAD! - gritó Audrey ya cabreada de verdad.

El teléfono de Audrey no paraba de sonar a causa de los mensajes y con furia lo tiro a la cama, con un pensamiento. Pesados ya contestaré después.
Mierda. Es lo que pensó Edgar al ver que ni Audrey ni nadie contestaba a sus mensajes, se dio por vencido y se puso los tejanos por encima del pijama, hacia frío. Cogió su paquete de tabaco para liar y empezó a liarse un piti, cuando acabó se lo guardo en un cajita de Lucky se dirigió al comedor y se puso el anorak.
- Mama, voy a sacar al perro, ¿vale? - dijo Edgar asomándose por la cocina.
- Vale pero no tardes que de aquí poco comemos.
- Tardare lo que tarde él - dijo mientras señalaba al perro.
Edgar salió de su casa y nada más cerrar la puerta se encendió el cigarro, miró a su perro y deseo que cuando el hubiese acabado de fumar el perro también hubiese terminado de hacer lo que tuviese que hacer. Empezó el paseo y al rato el movil vibró miro el whatsapp y ahí estaba su respuesta “a las cinco en nuestro banco, va bien?” Karen había respondido, al segundo, otro mensaje “yo vendré a las seis ¿estaréis aún? es que antes no puedo” Naiara por fin daba señales de vida, “pasame a buscar por mi casa cuando vengas Nai” Ahí estaba Aaron. Edgar respondió rápido “quedamos todos a las seis en el  banco y ya esta” entonces contestó Audrey “Una mierda yo quiero quedar antes” Aaron tecleó “tu empieza a ducharte ya que sino no llegas ni a las seis de mañana” “djkhgsdbgsdohiufsjfnursg” fue toda la respuesta que ofreció Audrey. Así, pues la hora finalmente sería a las seis. Edgar suspiró le dio la ultima calada a su cigarro y miró a su perro, él parecía que también había terminado. 

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Lo escrito hasta ahora es esto, en realidad no, hay más pero solo lo publicare una vez a la semana y como he empezado un jueves publicare un poquito más de mi intento de libro cada jueves, siempre que internet me lo permita. Hasta ahora he presentado a Karen, Audrey y Edgar, espero que os haya picado el gusanillo de la curiosidad y tengáis ganas de seguir leyendo su historia el próximo jueves os presentare a Aaron y a Naiara os dejo un adelanto de lo próximo que, espero que leáis.

Adelanto:

"Karen miraba a Audrey, era su mejor amiga, se conocían desde los tres años y allí estaba ella cabreada porque le habían dado anfetaminas en lugar de speed. No sabía que diferencia debería haber entre una cosa y la otra, lo único que sabía es que Audrey había tenido una mala experiencia con las anfetas y con el speed no, pero al fin y al cabo eran drogas"

Lita.